////// Año VIIIº /// Editor Anónimo: Daniel Ares /// "Y tú... ¿eres arquitecto, o escombros?", Louis Ferdinand Céline ///

viernes, 5 de noviembre de 2010

MURIO MAURICIO MACRI (y Rodríguez Berreta no se anima a avisarle)...

La ignorancia también es un viaje de ida... 



PAPÁ NO HABLES... TE ESPERAMOS


Mauricio Macri, otro que se llevó puesto Néstor Kirchner de una vez por todas.
A diferencia de Cobos, Macri no se suicidó, murió aplastado bajo sus propias muchas, demasiadas palabras... No son pocos los que ahora no consiguen olvidar cuando amenazaba con “tirar a Kirchner por la ventana, si hacía falta”, y otras pendejadas de su repertorio...
Es cierto que tampoco Macri -igual que Cobos- estaba del todo vivo en vida, por vivillo que él se creyera. Hace rato ya lo había dado por desahuciado su propio padre gritando desde la China  que él votaría por Kirchner; luego para colmo, juez tras juez, tribunal tras tribunal confirmaron su procesamiento por asociación ilícita encima, y encima su desastrosa policía metropolitana, y sus escuchas ilegales, y su nueva novia, y el bigote que se sacó, y la marca de la gorra que le quedó, y el rosario de boludeces que se murió repitiendo... hasta que se le cayeron todas encina..
Para colmo Néstor lo dejó hablando solo justo cuando Mauricio estaba en plena puteada, acusándolo de manejar la justicia con la que el otro se murió peleando porque exactamente no era “suya”… no, vivo lo que se dice vivo, no parecía ya....
Y sus últimos días fueron aún más tristes, por no decir patéticos, porque no hay que hablar así del que por fin se fue.
La semana de los funerales se la pasó explicando que bueno, que él no iba a cambiar sólo por el respeto que de pronto le tenía ahora a Kirchner, a quien en vida tratara de corrupto, patotero, mentiroso y muchas cosas más y peores pero nunca con mala intención, porque en el fondo él no es un mal muchacho, lo que pasa es que estaba enamorado y se le fue un poco la lengua, pero…
Pero eso fue la semana pasada, esta semana, en sus últimas horas, Mauricio volvió a la acción política, y acaso con la mentada lucidez de la muerte, como si fuera Marco Polo, ¡nos descubrió el Brasil!...  convencido y visionario se nos fue aconsejándole al  gobierno  nacional abolir todas sus políticas actuales, y “seguir el camino de Brasil, que es imparable”
Tales fueron sus últimas palabras.
Pocas horas después, la fatalidad quiso que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano diera a conocer su informe 2010 estableciendo precisamente el índice de desarrollo humano en 169 países.
Y resulta que Brasil aparece en el puesto 73, muy por debajo de Argentina que está en el 46, apenas superada en America Latina sólo por Chile -y apenas por un puesto, 45-; y todavía aún por encima de Kuwait, que aparece en el 47.
Los que estaban a su lado en ese momento, dicen que no tuvo tiempo de sufrir, que el informe de las Naciones Unidas se le vino encima de golpe con las naciones unidas y todo, y que fue un segundo, que no sintió nada, que ni se enteró... Es por eso que aún lo vemos por ahí, creyéndose vivo todavía sin que Rodríguez Berreta se anime a avisarle que no, que se relaje, que se calle, que se murió.



Los días felices cuando uno gritaba y el otro temblaba..